Acabar con la hemorragia posparto: Una nueva serie de artículos de The Lancet ofrece una guía para la acción
Una nueva serie de artículos de The Lancet sobre la hemorragia posparto (HPP) se presentó en el 34.º Congreso Trienal de la ICM en Lisboa, Portugal, estableciendo una hoja de ruta clara para prevenir, detectar y tratar una de las principales causas de muerte materna en todo el mundo.
La serie se presentó durante la sesión de la OMS/HRP, Acabar con la HPP juntos: Implementando las nuevas directrices mundiales, que reunió a expertos internacionales para debatir cómo las últimas evidencias, directrices y herramientas de implementación pueden traducirse en práctica, políticas e inversiones.
La hemorragia posparto o sangrado excesivo después del parto sigue siendo una de las complicaciones más mortales del parto. La nueva serie de artículos de The Lancet estima que afecta a 27 millones de mujeres cada año, causa la muerte de casi 43 000 mujeres anualmente y cuesta a los países, los sistemas de salud y las familias más de 10 000 millones de dólares estadounidenses al año.
Liderada por investigadores del HRP, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Oxford, la serie exige un cambio en la forma de prevenir, diagnosticar y tratar la HPP. Su mensaje es simple y urgente: ninguna mujer debería morir por esto, debido a que la ayuda llegó demasiado tarde.
“La hemorragia posparto es una carrera contra el tiempo”, afirmó Jacqueline Dunkley-Bent, Jefa de Matronas de la ICM. “Esta serie ofrece a los países, los sistemas de salud y los profesionales sanitarios una hoja de ruta clara: reconocer el sangrado precozmente, actuar con rapidez y garantizar que todos los centros de nacimiento cuenten con las herramientas, los medicamentos y el personal capacitado necesarios para salvar vidas”.
La serie destaca la importancia de implementar las últimas directrices consolidadas de la OMS, la FIGO y la ICM sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la HPP. Estas incluyen una nueva definición global, que recomienda la intervención cuando se pierden 300 ml de sangre y se presentan signos vitales anormales.
Una recomendación fundamental es el uso rutinario de paños de recolección de sangre calibrados para medir la pérdida de sangre después del parto. Esto sustituiría la estimación visual, una práctica arraigada que, según la serie, es muy imprecisa y puede pasar por alto la mitad de los casos de hemorragia posparto (HPP).
La serie también señala las oportunidades perdidas para prevenir la HPP antes de que comience. Reducir la anemia durante el embarazo, abordar la necesidad insatisfecha de anticoncepción, evitar las cesáreas médicamente innecesarias y garantizar que todas las mujeres reciban medicamentos uterotónicos eficaces después del parto podrían reducir sustancialmente la carga mundial de la HPP.
“Con demasiada frecuencia, la hemorragia posparto se reconoce solo cuando la condición de la mujer ya es crítica”, afirmó Dunkley-Bent. “Al identificar los factores de riesgo con anticipación, fortalecer la prevención durante el embarazo y el parto, y garantizar el acceso oportuno a intervenciones eficaces, podemos detener muchos casos antes de que pongan en peligro la vida”.
Otra recomendación fundamental es el uso rápido de un paquete de tratamiento de primera respuesta de cinco partes conocido como MOTIVE. Este paquete incluye masaje uterino, un fármaco oxitócico, ácido tranexámico, líquidos intravenosos y examen para determinar el origen del sangrado. Según la serie, este enfoque puede reducir la progresión a hemorragia potencialmente mortal hasta en 60 %.
El paquete MOTIVE está diseñado para que las matronas y enfermeras puedan actuar de inmediato, en lugar de esperar la evaluación de un especialista. Esto es especialmente importante en entornos donde los sistemas de derivación son lentos, los centros de salud carecen de recursos suficientes o el acceso a hemoderivados es limitado.
“Cuando una mujer está sangrando, la primera respuesta no puede esperar”, afirmó Dunkley-Bent. “El paquete MOTIVE reconoce el papel de las matronas y enfermeras como personal de primera respuesta y proporciona a los equipos una secuencia de acciones clara y basada en la evidencia”.
Junto con la serie, la OMS y sus socios lanzaron una nueva guía de implementación y un conjunto de herramientas de capacitación. Estos recursos incluyen listas de verificación, algoritmos, escenarios de simulación y ayudas para el trabajo adaptadas a diferentes contextos de recursos. Están diseñados para ayudar a los países y centros de salud a poner en práctica la evidencia y fortalecer el acceso a la atención que salva vidas.
La sesión inaugural fue presidida por Frank Louwen y Jacqueline Dunkley-Bent, con presentaciones de Arri Coomarasamy, Ioannis Gallos, Olufemi Oladapo y Mikaela Hildebrand. Los debates se centraron en cómo la evidencia puede orientar las políticas, la financiación y el acceso a productos esenciales, garantizando que las intervenciones clínicas de eficacia comprobada reciban apoyo en todo el sistema de salud.
Ya existen medicamentos eficaces, herramientas de diagnóstico sencillas y paquetes de tratamiento basados en la evidencia. El reto ahora es la implementación.
Para acabar con las muertes prevenibles por hemorragia posparto, se requiere que los gobiernos, los sistemas de salud, los donantes, las asociaciones profesionales y la comunidad sanitaria mundial en general hagan de esta una prioridad urgente. Todos los centros de nacimiento deben estar equipados. Todos los equipos de maternidad deben estar capacitados. Todas las mujeres deben recibir atención oportuna, respetuosa y eficaz cuando se produzca una hemorragia.
“Las soluciones son claras”, dijo Dunkley-Bent. “Ahora necesitamos la voluntad política, la financiación y el compromiso de todo el sistema para asegurarnos de que lleguen a todas las mujeres, en todo lugar”.