Carta de los sistemas de salud feministas
La Carta de los sistemas de salud feministas es una herramienta de incidencia destinada a promover sistemas de salud feministas basados en los derechos humanos, la justicia de género y la rendición de cuentas pública. Traduce las obligaciones vigentes de los Estados en materia de derechos humanos en principios claros sobre cómo deben diseñarse, gobernarse, financiarse y prestarse los sistemas de salud, así como sobre los mecanismos para garantizar la rendición de cuentas.
La Carta establece qué significa que los Estados respeten, protejan y hagan efectivo el derecho a la salud —incluidos la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SDSR)— de una manera feminista, basada en los derechos, centrada en las personas y responsable ante las comunidades a las que sirven.
La Carta está dirigida a gobiernos, instituciones multilaterales, personal investigador, organizaciones de la sociedad civil, personal de salud, movimientos feministas y personas defensoras de derechos. Puede utilizarse para orientar reformas, fundamentar políticas e investigaciones, fortalecer la incidencia y exigir a los Estados que rindan cuentas sobre la construcción de sistemas de salud equitativos, inclusivos, accesibles y transformadores.
La Carta se elaboró en el marco del proyecto Building Feminist Health Systems, coordinado por Women Deliver, la campaña PUSH, impulsada por la Confederación Internacional de Matronas (ICM), la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia y el Grupo de Trabajo Temático sobre Género y Sistemas de Salud de Health Systems Global. Se centra en las dimensiones de salud global de la Declaración de Melbourne.