Una matrona iraní está ampliando el acceso a la educación sobre el parto llevando la información a los hogares
Para muchas mujeres en Irán, especialmente las que viven en zonas rurales o de difícil acceso, el acceso a información precisa sobre el embarazo, el parto y la atención posnatal temprana es limitado. Las largas distancias de viaje, las carreteras montañosas y la falta de clases disponibles a nivel local hacen que miles de mujeres den a luz sin los conocimientos ni la confianza que necesitan. La matrona y candidata a doctorado Nafiseh Mohammadkhani veía esta brecha todos los días en su trabajo y decidió encontrar una manera de cerrarla.
El camino de Nafiseh hacia la defensa y promoción y la enseñanza comenzó en 2009, cuando fue testigo del maltrato físico y verbal de las mujeres durante su primera práctica clínica como estudiante. Sintiéndose impotente en ese momento, preguntó a sus profesores cómo podía responder. Su consejo fue sencillo: empezar por convertirse en el tipo de matrona que genera cambios a través de la práctica diaria. Esta orientación marcó su carrera. Después de graduarse, trabajó tanto en hospitales rurales con pocos recursos como en un hospital privado especializado en Teherán. En todos los entornos, se centró en proporcionar una atención respetuosa, informada y centrada en la persona.
A medida que ganaba experiencia, Nafiseh también continuó sus estudios. En 2019, completó su maestría, centrando su investigación en las percepciones de las mujeres sobre la atención materna centrada en la persona. Escuchar las historias de las mujeres reforzó su compromiso de mejorar el acceso a la información y los recursos para las mujeres. Actualmente está completando un doctorado sobre la educación sobre el parto en línea y basada en la realidad virtual.
Creación de una plataforma en línea para madres de todo el mundo
La idea de crear una plataforma educativa en línea surgió mientras trabajaba como educadora sobre el parto en un hospital. Muchas mujeres embarazadas viajaban largas distancias desde aldeas remotas, a veces durante más de una hora, simplemente para hacer una pregunta básica. Otras eran muy jóvenes y no tenían acceso alguno a la educación prenatal.
Junto con una colega llamada Elaheh, Nafiseh propuso visitar las aldeas para impartir clases presenciales, pero no se les concedió el permiso. En su lugar, comenzaron a grabar vídeos educativos cortos y a compartirlos en Instagram a través de la página @mama_va_maman. A medida que la audiencia crecía, crearon un canal de Telegram donde las madres podían acceder a paquetes educativos completos y basados en evidencia. Algunos materiales se ofrecían por un módico precio, pero muchos se ponían a disposición de forma gratuita para quienes no podían pagarlos.
La iniciativa se expandió rápidamente. Hoy en día, más de 3000 madres han participado en el programa. También se han sumado mujeres afganas que viven en Irán y Afganistán, al igual que mujeres iraníes que viven en el extranjero. Muchas se mantienen en contacto con Nafiseh durante el embarazo, el parto y las primeras semanas posparto, enviándole novedades, relatos del parto y fotos de sus recién nacidos.
«Queremos que todas las madres comprendan lo que está sucediendo en su cuerpo», explica Nafiseh. «La información da confianza. Cuando las mujeres comprenden el proceso fisiológico del parto, se sienten más preparadas. La confianza y el conocimiento conducen a la autonomía y muchas madres aquí no saben que tienen autonomía o derechos en su atención».
Formación de la próxima generación de matronas
Además de su labor de educación digital, Nafiseh es profesora en una universidad de Tabriz, donde imparte clases a estudiantes de partería en salas de parto y en el aula. Uno de sus mensajes fundamentales para los estudiantes es la importancia de las relaciones.
«Cuidar a las mujeres no es solo un proceso médico», afirma. «Incluso en una interacción breve, se puede generar confianza. Esa relación es importante y permanece con la madre».
Nafiseh invita a las estudiantes a observar su entorno, reconocer los retos y, aun así, encontrar formas de proporcionar continuidad en la atención de las matronas dentro de los límites del sistema. En Irán, la mayoría de los partos son atendidos por obstetras y las matronas tienen una autonomía limitada. A pesar de ello, cree que siempre hay margen para marcar una diferencia positiva.
Encontrar nuevas formas de abogar por la causa
A través de su doctorado y su trabajo comunitario, Nafiseh espera aportar pruebas a los responsables políticos sobre la importancia de la continuidad de la atención de las matronas y de los servicios respetuosos de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente (SSRMNIA). Reconoce que abogar por esta causa puede resultar difícil, pero sigue comprometida con ella.
«Incluso con un apoyo limitado por parte de los responsables políticos, las matronas pueden iniciar el cambio en sus propios entornos», afirma. «Podemos ofrecer atención continua en clínicas, consultas privadas o a través de la educación. Los pequeños pasos son importantes».