El calor extremo pone en riesgo la salud materna, neonatal e infantil
Introducción
El cambio climático ya está afectando la salud humana y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha identificado como la mayor amenaza para la salud pública mundial. Se prevé que cause 250 000 muertes adicionales cada año debido a la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés térmico (1).
Siguen existiendo vacíos en la evidencia, pero lo que ya sabemos está claro: el calor extremo plantea graves riesgos para las mujeres embarazadas y los recién nacidos (2).
En enero de 2026, la OMS convocó una reunión de tres días en Ginebra para examinar los impactos de la exposición al calor en la salud materna, neonatal e infantil (SMNI). Lo que distinguió a esta reunión fue su enfoque sistémico. Organizada conjuntamente con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), reunió a epidemiólogos, científicos del clima y representantes de los sectores de salud pública, vigilancia y SMNI. Estos sectores a menudo operan por separado. Esta reunión impulsó el diálogo hacia la coordinación, la integración y una preparación más sólida. El objetivo fue identificar indicadores prioritarios para medir los efectos del calor extremo en la SMNI en los próximos años. Liselotte Kweekel, asesora de matronas de la ICM, participó en los debates y compartió sus reflexiones sobre los resultados y sus implicaciones para las matronas y la matronería.
¿Por qué es importante el calor extremo para la salud materna y neonatal?
La exposición al calor aumenta el riesgo de hipertensión durante el embarazo, diabetes gestacional, infecciones, parto prematuro, muerte fetal y bajo peso al nacer (2). Estos riesgos son evidentes a temperaturas superiores a 30 grados Celsius.
Entre estos resultados, el parto prematuro ha sido el más estudiado. Durante una ola de calor, el riesgo de parto prematuro aumenta 26 % (2). La exposición al calor también se ha asociado con tasas más altas de trastornos de salud mental perinatal, como depresión y ansiedad prenatal y posnatal (2).
El calor afecta la vida diaria de maneras que agravan estos riesgos. Por ejemplo, las mujeres pueden mantener puertas y ventanas cerradas por seguridad, pero esto puede retener el calor en el interior, interrumpir el sueño y aumentar el agotamiento, el estrés y la ansiedad.
A pesar de la creciente evidencia, aún quedan preguntas cruciales. ¿Qué indicadores de SMNI están más estrechamente relacionados con la exposición al calor? ¿Cuáles son sus impactos durante trimestres específicos?
Definir el calor en sí mismo presenta desafíos. En Suecia, una ola de calor se define como tres días consecutivos con temperaturas superiores a los 25 grados Celsius. En climas más cálidos, los umbrales pueden reflejar temperaturas superiores a la media local, que ya puede rondar los 40 grados Celsius. Además, 30 grados bajo el sol directo pueden tener un mayor impacto fisiológico que 40 grados a la sombra. Estas variaciones dificultan la coherencia de la investigación y la comparación.
Uno de los hallazgos más preocupantes que se analizaron en la reunión fue el desequilibrio en la investigación. 63 % de los estudios disponibles provienen de países de altos ingresos y zonas de clima templado, mientras que solo 3 % proviene de países de bajos ingresos (2). Esta brecha corre el riesgo de ocultar la magnitud del problema en entornos en los que las temperaturas y la humedad suelen ser más altas y las opciones de mitigación son limitadas. Se necesita urgentemente más investigación específica para cada contexto para comprender la carga total.
¿Por qué esto concierne a las matronas?
Las matronas están integradas en las comunidades a las que sirven. Ven de primera mano cómo el cambio climático afecta a las mujeres y a los recién nacidos. Proporcionan información clara y equitativa sobre los riesgos y apoyan a las mujeres para reducir la exposición al calor extremo. También se encuentran entre los primeros profesionales de la salud en responder durante emergencias relacionadas con el clima.
Mediante la continuidad de la atención y las relaciones de confianza, las matronas ayudan a las mujeres a identificar los riesgos de forma temprana y a tomar medidas prácticas para mantenerse a salvo. De este modo, fortalecen la preparación a nivel familiar y comunitario.
El calor extremo también afecta a las propias matronas. La evidencia muestra que la calidad de la atención brindada por los profesionales de la salud puede disminuir durante períodos de calor extremo (3). Los profesionales reportan agotamiento, irritabilidad y disminución del ritmo. Durante la reunión, un participante preguntó, con razón, por qué los atletas profesionales reciben descansos adicionales durante las olas de calor, mientras que los profesionales de la salud a menudo no. El debate subrayó la necesidad de una defensa y promoción coordinada para proteger al personal sanitario de los daños relacionados con el calor. Para comprender mejor lo que las matronas están presenciando en sus comunidades y cómo están respondiendo, lea el informe de la ICM, Interlocked: Midwives and Climate Change.
Intervenciones prácticas de adaptación
Menos de 5 % del gasto mundial en adaptación climática se destina a la salud. Una encuesta global entre los estados miembros de la OMS reveló que, si bien 80 % de los países menciona el calor en sus planes nacionales de adaptación sanitaria, solo 30 % incluye acciones concretas. Tan solo 2 % de estos planes menciona explícitamente acciones sobre la SMNI.
El último día de la reunión se centró en la implementación. Ejemplos de Zimbabue destacaron medidas prácticas de adaptación dentro del sector de la salud materna, neonatal e infantil, como pintar los techos de las instalaciones para reducir la temperatura interior, reubicar los servicios de maternidad y neonatología en zonas más frescas de los edificios, plantar árboles alrededor de las instalaciones y aprovechar los conocimientos indígenas para mantenerse fresco. Los participantes también debatieron sobre la aplicación MotherHeat Alert (4), una aplicación móvil de alerta temprana que notifica a las mujeres embarazadas y en posparto, así como al personal sanitario de maternidad, sobre el aumento de las temperaturas y ofrece orientación para mantenerse a salvo. Innovaciones como esta convierten los sistemas nacionales de alerta temprana en información práctica y viable a nivel comunitario.
Nuestro compromiso
La ICM se compromete a contribuir a este enfoque sistémico. Seguiremos trasladando la evidencia global sobre el impacto del calor en la SMNI e integrándola en nuestros módulos de formación. Apoyaremos a nuestras Asociaciones de Matronas (AAMM) para que participen activamente en debates nacionales e internacionales sobre la adaptación climática y los riesgos para la salud relacionados con el calor.
Contar con AAMM fuertes y una voz profesional sólida es esencial. Muchas asociaciones tienen una influencia limitada en los procesos políticos y carecen de los recursos necesarios para una defensa y promoción y movilización de recursos eficaces. En muchos contextos, los representantes trabajan de forma voluntaria, sin personal remunerado ni espacio de oficina dedicado. Por lo tanto, es fundamental fortalecer su capacidad.
La adaptación climática también debe reflejar las voces de las mujeres y las comunidades. A menudo se describe a las mujeres como vulnerables, pero demuestran fortaleza e ingenio al desenvolverse en entornos complejos y desafiantes. Las políticas deben reconocer tanto el riesgo como la capacidad de acción.
La ICM seguirá promoviendo modelos de atención en matronería como contribución a sistemas de salud con bajas emisiones de carbono y resilientes al clima. Estos modelos apoyan la continuidad de la atención y ayudan a garantizar que los servicios esenciales maternos y neonatales sigan siendo accesibles durante períodos de calor extremo y otras crisis climáticas.
Referencias
- World Health Organization (2023): Factsheet Climate Change and Health. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/climate-change-and-health.
- Lakhoo, D.P., Brink, N., Radebe, L. et al. (2025) A systematic review and meta-analysis of heat exposure impacts on maternal, fetal and neonatal health. Nature Medicine, vol. 31, pp. 684–694, doi:10.1038/s41591-024-03395-8.
- Wibowo, R., Satow, M., Quartucci, C., Weinmann, T., Koller, D., Daanen, H.A.M., Nowak, D., Bose-O Reilly, S. and Rakete, S. (2025) Impact of heat stress and protective clothing on healthcare workers: health, performance, and well-being in hospital settings, Annals of Work Exposures and Health, vol. 69, no. 6, pp. 665–675, doi:10.1093/annweh/wxaf026.
- High Horizons (2026) MotherHeat Alert, an early warning system mobile app. Available from: https://www.high-horizons.eu/early-warning-system/
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