Alinear el éxito comercial con la protección de la salud pública
Cuando las empresas se comprometen a cumplir el Código de la OMS sobre la comercialización de sucedáneos de la leche materna, toman una decisión que protege la salud de las madres y los lactantes en todo el mundo. Por este motivo, nos complace conocer la reciente decisión de Medela, una empresa que fabrica y comercializa productos de apoyo a la lactancia materna, como sacaleches, equipos para la conservación de la leche y otros artículos, de ajustar sus prácticas de comercialización al Código.
Comprender el Código de la OMS
Adoptado en 1981, el Código de la OMS establece salvaguardias fundamentales para proteger la lactancia materna al restringir la forma en que se comercializan la leche de fórmula para lactantes, los biberones, las tetinas y los productos relacionados. El Código reconoce que la comercialización agresiva y sin evidencia científica puede influir en el tipo de información y apoyo que los profesionales de la salud proporcionan a las familias.
Las investigaciones demuestran sistemáticamente que la exposición a la comercialización de leche de fórmula reduce las tasas de lactancia materna y acorta su duración. Además, también puede influir indebidamente en las decisiones de alimentación de las familias. El Código trata de garantizar la igualdad de condiciones asegurando que se regule la comercialización de la leche de fórmula y los productos relacionados.
El documento es especialmente importante en muchos países de bajos y medianos ingresos, donde el acceso al agua potable, al combustible para preparar la leche de fórmula y a biberones, tetinas y productos relacionados limpios puede ser limitado o inexistente.
La ICM se ha adherido al Código de la OMS durante décadas e invita a otras asociaciones profesionales, trabajadores sanitarios y matronas a hacer lo mismo.
Colaboración con Medela
En 2025, Medela anunció que había completado un proyecto a largo plazo para garantizar que los productos que vende y la forma en que se comercializan se ajustan al Código. Esto transmite un mensaje contundente: proteger la lactancia materna y apoyar las decisiones informadas sobre la alimentación es bueno para los negocios y la ética.
La ICM colabora con organizaciones que cumplen nuestras normas éticas y comparten nuestro compromiso con la práctica basada en evidencia. El compromiso de Medela con el cumplimiento del Código los convierte en un socio afín. Compromisos como estos demuestran que, al unirse a las directrices de comercialización globales, el éxito comercial y la protección de la salud pública pueden ir de la mano.